NEREO LÓPEZ

 

 

Cortar historias con imágenes

Nereo López es un viajero, conocedor de los lugares más apartados, un buscador de imágenes perfectas que develan un relato con solo un segundo a la vista. ¿Cuántas cosas pasan ante los ojos de un ser humano en 94 años?, ¿Cuántas de ellas son dignas de perpetuarse en imágenes? Seguramente, Nereo López, ha fotografiado la mayoría. El precursor del fotoperiodismo en el país nació en Cartagena. Cuando tenía 11 años viajó a Barranquilla a buscar trabajo: “Nereo se ha manejado como un tronco, que navega por el río, cuidando no tropezarse por las orillas”, relata en tercera persona, al referirse a su juventud.

 

Encontró trabajo como portero del Teatro Murillo; 8 meses después, lo ascendieron a proyector de las películas y, al cabo de un año, se desempeñó como administrador de un teatro de barrio. Innumerables largometrajes pasaron por sus ojos y sembraron su deseo de hacer cine. “No pude, porque los aparatos que se necesitaban no existían en Colombia en esa época”, comenta. Sin embargo, pudo concretar su sueño de inmortalizar momentos a través de la fotografía y se convirtió en uno de los fotógrafos más reconocidos en Colombia y en el mundo.

 

En 1952 la revista Cromos publicó, por primera vez, una foto tomada por Nereo López; cinco años después se radicó en Bogotá para ocupar el cargo de jefe de fotógrafos de la publicación. También produjo imágenes para las revistas Time, Live y O ́Cruzeiro. Con esta última, viajó por toda Colombia retratando la vida de los campesinos de la región, sus costumbres y festividades, y estuvo presente en cuatro carnavales de Rio de Janeiro como reportero gráfico.

 

En los años sesenta, inició la cruzada de Nereo López en el mundo de las colaboraciones entre escritores y fotógrafos. En 1964, publicó el “Libro de los oficios infantiles” conjuntamente con el escritor Jaime Paredes. La unión llegó, cuando Paredes propuso la idea de su libro a un editor que, de inmediato, asoció el contenido con imágenes que López había tomado. Junto a Paredes, conformaron una dupla ideal que mezclaba muy bien el arte de narrar con palabras, con el de hacerlo a través de fotografías. En 1965, López produjo el segundo libro junto a Paredes: ”Los que esperan y su imagen”. “Esta vez trabajamos al revés: el escribió el texto, a raíz de mis fotos, y fui yo quien puso el título”, asegura el fotógrafo.

 

“Puedo decir, sin temor a equivocarme, que conozco Colombia como la palma de mi mano”, afirma Nereo López. Prueba de esto es el viaje de dos años en el que recorrió el país para alimentar de imágenes los fascículos de la editorial Educar: “Colombia, qué linda eres”.

 

A los 84 años, después de que su escuela de fotógrafos quebró, viajó a Nueva York para radicarse en Estados Unidos. Se embelesa con la tecnología digital, que le permite disparar su cámara cuantas veces quiera. Actualmente, trabaja en un proyecto llamado Nereoteca: una serie de libros de tamaños pequeños con historias contadas desde la cámara fotográfica.

PROHIBASE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD. EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD. SI TOMAS NO MANEJES.